domingo, 6 de enero de 2013

'Carta No.1'

Hola Sirena, mi preciosa Sirenita, ésta es mi primera carta, cumpliendo la promesa que hicimos en el muelle. Parece que ya ha pasado mucho tiempo, pero fue hoy, hace ya un momento y ya te echo de menos. Cuento cada hora, cada minuto, cada segundo sin ti, para cuando vuelva a verte, invertirlos todos en a tu lado, todos y cada uno de ellos sólo para ti. Bueno, que me desvío, hoy he conocido a toda la tripulación, la verdad, todos son unos tipos encantadores, sinceros, humildes y con un sentido del humor difícil, pero el capitán me comentó que cuando me acostumbre, me lo pasaré en grande. También me he dado cuenta de que aquí son una pequeña gran familia, cada uno colabora además de con su trabajo en la mar, con una labor en el navío, y te sientes bien, a gusto, no es como en casa, pero lo asemejan. Te cuento lo que hemos hecho hoy.

Empezando desde que zarpamos, todavía recuerdo tu vestido, tu precioso vestido rojo fresa, intenso y agradable para la vista, tu pies descalzos en la arena y tu perfume, un dulce olor suave, ligero para el olfato pero perfecto para el sentido. Recuerdo ese beso dulce y agradable, profundo y perfecto como tú los sabes dar, llenos de amor, y también recuerdo tu gesto de despedida, con tu delicada mano derecha despidiéndote, diciendo a voz bajita un 'adiós marinero, te quiero' y guiñandome un ojo, tus preciosos ojos color mar que me enamoran..
Luego, conocí a la tripulación, y me llevaron a mi camarote, una bonita habitación con una litera, una mesilla de noche, cómodas camas y una radio. Comparto habitación con el chef de la tripulación, se llama Jackson, y es un tipo agradable, tiene una esposa, Anne, y dos hijos Jack y Johnson, les he visto en fotos y son adorables. Tenemos una ventana en el camarote, ¿y qué vemos? Mar, todo mar, y cada segundo te recuerdo, siempre. Luego conocí al capitán, Adam, serio pero amigable, hombre de pocas palabras, pero las que utiliza son las adecuadas. Pasaron las horas y nos llamaron a comer, antes de eso el capitán se dirigió a nosotros de una manera breve pero especial, utilizando estas palabras:
'Mi tripulación, a partir de ahora, de este momento, formaremos una família una pequeña gran familia. Cada uno de vosotros tiene una labor aquí, cómo una família en tierra, así que os deseo suerte y espero que hagáis un trabajo estupendo, poco a poco nos iremos conociendo, pero por ahora sobran las palabras, Jackson ha preparado esta magnífica comida, no mal gastemos más tiempo. Bon apetit caballeros, y bienvenidos.'
Siendo sincero, esas palabras me llegaron, muy al fondo, cómo el ancla de un barco, similar.
Después de la comida, cada uno ejerció su trabajo y, por lo que vi hoy,  todos se lo toman en serio y eso me gusta, me siento bien aquí. Espero que tú estés bien por allí, que disfrutes con tus padres y tus amigos, y sonrías siempre princesa.

Ahora me voy a dormir, que hoy ha sido un día agotador pero fructífero, veo mi cama vacía, sola, fría y te necesito conmigo, a mi lado, juntos los dos. Me haces falta y sólo llevo un día sin ti, espero que duermas bien princesa, que descanses y tengas unas buenas noches.

Te echo de menos Sirena. Te quiero.


Martes, 07 de agosto, 1999.


Tu marinero.

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